DIMENSION RELIGIOSA EN LAS EMPRESAS FAMILIARES VENEZOLANAS
El manejo de las creencias religiosas, es un área de la cultura organizacional, que muy frecuentemente pasa por la Gerencia de las empresas como un recurso capaz de fortalecer sus valores y estrechar vínculos dentro de su comunidad. La intención de éste documento, es la de revisar el espacio que ocupa la creencia religiosa dentro de la cultura organizacional de las empresas familiares venezolanas. De acuerdo con Braun, R. (1997:¶3)
Hace treinta o cuarenta años, quizás hubiera sido aventurado querer establecer una relación entre cultura y empresa. La cultura era el reducto de las artes y las letras, del que incluso se mantenía alejada a la ciencia. Hoy, en cambio, a caballo de una perspectiva más antropológica, se ha hecho un lugar común hablar de la “cultura de la empresa” para describir el conjunto de valores y comportamientos que caracterizan su accionar.
Revisando la literatura sobre temas religiosos en las empresas familiares venezolanas, este tema en específico es poco abordado, de allí la importancia de su estudio y documentación. En el campo empresarial venezolano se encuentran referencias tempranas donde el culto a la Virgen María en sus diferentes advocaciones forma parte de sus tradiciones. La devoción mariana en las empresas venezolanas se manifiesta en los trabajadores mediante estampitas o imágenes de la Virgen María, esta devoción aprendida en su medio familiar o en su entorno socio-cultural y geográfico, las lleva a su lugar de trabajo; basta con dar un recorrido por las oficinas de cualquier empresa para cerciorarse de ello y es muy fácil encontrar al lado del computador alguna imagen religiosa en términos generales indistintamente de la Virgen María o algún otro santo de su devoción. Lo mismo ocurre en las áreas de fabricación. Las manifestaciones anteriormente indicadas es lo que se entiende como dimensión religiosa en este documento.
Antecedentes Religiosos del Entorno Venezolano
Fundación de pueblos
En Venezuela, una vez iniciado el proceso de fundación de pueblos, trajo consigo la fe y devoción de sus fundadores y de cristianos españoles de diferentes órdenes religiosas entre ellas: capuchinos, franciscanos y jesuitas, con advocaciones esencialmente marianas.
De acuerdo con Juan Pablo II (1997a.), El culto mariano expresa la alabanza y el reconocimiento de la Iglesia por esos dones extraordinarios de la Virgen María. A ella, convertida en Madre de la Iglesia y Madre de la humanidad, recurre el pueblo cristiano, animado por una confianza filial, a fin de pedir su maternal intercesión y obtener los bienes necesarios para la vida terrena con vistas a la bienaventuranza eterna.
En su catequesis del 22/10/97, establece que el culto a la Virgen María es superior a la de los demás santos. En virtud de ello hay una sola Madre de Dios, sin embargo es común encontrar en el mundo católico diversas representaciones de ella, pero adaptada a la fisonomía e indumentaria típica de la región donde es venerada, lo que también se conoce como Advocaciones de la Virgen. Podría decirse coincidiendo con algunos autores como Mestas (2008) que esta veneración en Venezuela nace con la época hispánica, ya que este proceso, fue consagrado bajo el amparo y protección mariana por los colonizadores. Cabe destacar que las advocaciones de la Virgen para esa época fueron cambiando de nombre en la medida que el proceso catequizador de los pueblos lograba estabilización, por esa razón en algunas ciudades venezolanas, la imagen venerada no se corresponde con la advocación invocada en el momento de su fundación, como en el caso de Barquisimeto o el de Valencia.
Devoción a la Virgen o devoción a los santos
El culto mariano fue ratificado por el Papa Juan Pablo II (1997 b.) cuando señaló “que el culto mariano es del todo singular y subraya su diferencia con respecto a la adoración tributada a Dios y con respecto a la veneración a los santos”. Es conveniente aclarar que desde el punto de vista de la iglesia no es lo mismo rendir culto a la Virgen que a los santos, en Venezuela se venera tanto a santos como a vírgenes,… según las doctrinas oficiales de la iglesia, los santos eran hombres y mujeres que se distinguían por sus virtudes o por haber sido mártires…Wilson (1983: 2) en Pollak-Eltz, A. (1998: 249).
Sin embargo en el siglo XVIII, el Arzobispo Diez Madroñero(de 1756 a 1769 ) en Vilda, C. (1999:58) dispuso que las calles fueran bautizadas con nombres tomados del antiguo o nuevo testamento, en consecuencia las familias designaron un santo patrón para su veneración y colocaron una figura sobre las puertas o entrada de la casa la cual es posible apreciar hoy en día vestigios de dicha práctica en algunas casas de Caracas, que llevan nombre de santa o santo, por ejemplo, San Onofre, San Benito, San Antonio o urbanizaciones como Santa Mónica, Santa Eduviges, San Román o San Bernardino.
¿Cómo se introduce el culto a la Virgen María en las empresas familiares venezolanas?
Con el antecedente creado por el Arzobispo Diez Madroñero en la población urbana de aquella época, no es de extrañarse que se facilitara la difusión de la veneración de algún santo o Virgen convertida en valor de familia, que se transmite hacia los integrantes de la misma, por generaciones. Sin embargo en la zona rural el culto mariano data desde cuando las haciendas constituían la principal base económica de los empresarios de aquellos tiempos. Era muy común encontrar haciendas bautizada con el nombre de algún santo para invocar su protección. Una de estas invocaciones de acuerdo con datos de Alemán, C. (1998: 210) es la Inmaculada Concepción de quien era devota Doña Catalina Mexia del Castillo (1634) propietaria de la Hacienda Chuao, famosa por sus plantaciones de cacao. Con el tiempo, lo que fue una hacienda pasó a ser un pueblo y la Virgen protectora de la hacienda se convertiría en la Patrona del pueblo de Chuao, cuyas fiestas se celebran el ocho de diciembre de cada año.
Otro ejemplo de propiedad de tierras con nombre de santa, es la Hacienda Santa Teresa, fundada en 1796, denominada así por la devoción que su propietaria Thereza de Tovar, profesaba a dicha santa en datos de Coscojuela, X. (2008). Estas tierras les fueron obsequiadas por su padre, el Conde Martín de Tovar y Blanco. Hoy día famosa por el cultivo de la caña de azúcar, y el ron que también lleva su nombre, ubicada en el Consejo, Edo. Aragua. Así mismo podrá encontrarse a lo largo y ancho de la geografía venezolana haciendas, hatos, fundos, fincas o granjas con algún nombre de Santo o Virgen. Cabe señalar, que esta costumbre de usar nombres de santos en las haciendas, fue de uso muy frecuente y extendido en toda América Latina. Algunas haciendas históricas fundadas con nombre de santo, han pasado a ser museos o posadas, en manos de otros propietarios. Lograron sobrevivir a la Revolución industrial incorporando máquinas a sus procesos de transformación, evolucionando a modernas plantas industriales. Las haciendas constituyeron las bases económicas de la época colonial, fueron las primeras formas o antecedentes de las empresas familiares en Venezuela y Latinoamérica.
En algunas empresas familiares venezolanas celebran, en fechas de especial significación, una misa de agradecimiento. Entre ellas se tiene a Cigarrera Bigott, aunque ya no es una empresa familiar mantiene la costumbre de venerar la Virgen de La Candelaria; Telares de Palo Grande, donde se venera la Virgen del Rosario, Empresas Mezerhane donde se venera la Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, son ejemplo de empresas venezolanas, que han adoptado una Virgen protectora.
De acuerdo con Conde, R. (2009: 45) de quien se extrae el siguiente texto:
En una sociedad impregnada del cristianismo, como fue la época hispana, la Iglesia Católica permeó toda la realidad social. Para bien o para mal somos hijos de la cultura occidental y de la religión cristiana. No hay más que recorrer nuestra geografía para darnos cuenta de la abundancia de nombres católicos con que son nombrados nuestros pueblos y ciudades, reflejo de una sociedad que vivía a profundidad las realidades espirituales.
Se puede afirmar que esta religiosidad dejó su huella en el pueblo venezolano, la cual se manifiesta en los lugares de trabajo y cotidianidad de la vida. En ese sentido, se identifican cuatro posibles escenarios de cómo se introduce la veneración mariana en las empresas familiares venezolanas de acuerdo con el grupo de empresas analizado:
Infuencia de la Iglesia Católica en los pueblos venezolanos desde la época hispana.
La aceptación religiosa de los venezolanos
Las creencias de los propietarios de las empresas
Apego a las tradiciones de los trabajadores
Todo lo antes dicho nos permite concluir que la dimensión religiosa trasciende las empresas familiares venezolanas y que ella reside más en las personas que en la organización, la Virgen María es la expresión religiosa comunmente encontrada en las empresas; sin pretender teologizar ni generalizar sobre éste tema, el estudio sugiere una investigación más amplia y profunda.

Contacto: aipop@aipop.org / www.aipop.org Ing. Carlos A. Lee Blanco, Universidad Metropolitana