on 2013/2/18 13:15:04 (482 reads)
LA ECONOMÍA Y LA BIODIVERSIDAD (3ª PARTE)

Nuevamente abordamos el tema de La Biodiversidad, su pérdida y su valor económico: Consecuencias y Acciones, a lo que nos referimos en los Boletines 101 y 111 ocupándonos igualmente de su valor económico y de lo que está ocurriendo con su acelerada pérdida.

La demanda de bienes y servicios por parte de la población humana, a nivel global y en Venezuela, es cada vez mayor y está estimulada en gran parte, por un estilo de vida orientado hacia el consumismo y la demostración social, amén del excesivo crecimiento demográfico y el surgimiento de las clases más empobrecidas, orientadas por el gobierno venezolano, hacia un mundo de esperanzas irrealizables, que exige también respuestas no cónsonas con el desarrollo sostenible. A nivel mundial, el crecimiento demográfico estimado es del 65% en un lapso de 15 años; o sea que se prevé llegar sobre los 12.000 millones de habitantes para el 2027.

Asimismo en Venezuela, la tasa de crecimiento, según el INE y el CNE, duplica cualquier expectativa posible y creíble; pero en todo caso, atenta ciertamente, contra el valor ingente de nuestros recursos naturales renovables y contra su aprovechamiento sostenible. Todo ello gracias a la ausencia de políticas públicas y a la ignorancia total sobre este tema, que posee el desgobierno destructor que rige nuestro presente, cuya única política exhibible es la de la contratación, a diestra y siniestra de empresas chinas, rusas, cubanas, iraníes y de cuanto país terrófago, incompetente y destructor de recursos exista sobre el Planeta (siempre que sea comunista), para entregarles el uso y usufructo de nuestra biodiversidad, sin ninguna clase de planificación ni control por parte del Ministerio del Ambiente.

En Boletines anteriores, explicamos que el desarrollo del país se ha centrado en la región norte del eje Orinoco-Apure, donde se concentra el 93 % de la población total del país. Allí los bosques cubren hoy sólo una quinta parte ( 1/5 ) de dicho territorio y se encuentran fraccionados en lotes aislados y severamente degradados; de tal manera que se estima haberse perdido, mas de 15 millones de Has. que alojaban miles de especies y variedades vegetales , de cuyo valor no tenemos ni idea. En la región sur de Venezuela, donde la influencia antrópica era mucho menor en el pasado decenio democrático (1990-1999) y estaba bajo un relativo buen control por parte de las autoridades, nuestros recursos eran prácticamente intocados y prometían un futuro alentador en cuanto al aprovechamiento de su valor económico en forma sostenible.

Hoy día y como producto de los contratos de explotación maderera y minera a empresas rusas, chinas, vietnamitas y demás socios gubernamentales, esa condición única en Suramérica y cuasi única a nivel mundial que poseíamos, presenta un nuevo escenario de deforestación bastante acelerado e incontrolado, donde el manejo forestal es más un mito que una realidad. Así los bosques son explotados como si fuesen minas y simplemente son industrias extractivas, destinadas a satisfacer a los países más contaminantes y destructores del mundo, arriba mencionados. Es pues necesario, en un futuro que esperamos sea cercano, diseñar políticas que permitan aprovechar del bosque lo que la naturaleza logró producir en millones de años, sin llegar a destruirlo.

Contacto: aipop@aipop.org / www.aipop.org

Dr. Armando Michelangeli Ayala