on 2011/2/28 1:12:07 (1711 reads)
Encontramos en la historia de la ciudad de Caracas, que la capital tuvo inicialmente una policía cuya denominación era la Policía de Caracas, la cual al pasar de los años fue convertida en lo que muchos conocemos como la Policía Metropolitana, con jurisdicción en Vargas, y parte del Estado Miranda, bajo el comando de oficiales superiores de la Guardia Nacional. La Policía Metropolitana fue creciendo paulatinamente

. Tenía funciones preventivas, de orden público, patrullaje, puntos de control, sistema aéreo con dotación de helicópteros, y cada uno de sus funcionarios se fue preparando en las aéreas que les correspondía: inteligencia, orden público, control de manifestaciones, administración de personal, aviación (en el caso de los pilotos), etc. Al pasar de los años, como toda organización, presentó problemas y se auto depuró. Sus funcionarios asistieron inicialmente a la Escuela de Policía y más tarde, en el Junquito, se crea la Escuela Universitaria de la Policía Metropolitana. La influencia siempre fue de orden militar, apartando un poco la formación civil policial, aun cuando cumplió su función. Dependía del Gobernador del Distrito Federal, desde el punto de vista administrativo y funcional, con la supervisión del Ministerio del Interior. Al llegar la elección de los Alcaldes, por el voto popular, se elimina la Gobernación del Distrito Federal y pasa a depender del Alcalde Mayor. El primer Alcalde Mayor, Alfredo Peña, retira los oficiales de la Guardia Nacional y la Policía Metropolitana pasa a ser comandada por profesionales de Policía civiles. Luego es elegido Alcalde Mayor, Juan Barreto Cipriani, quien retira más de 6.000 hombres probos, profesionales, honestos y con hoja intachable de servicio; siendo sus reemplazos gente proveniente de los colectivos del 23 de Enero. Muchos de ellos con antecedentes y con solicitudes en los Tribunales de Justicia. Nombra Director de Seguridad a alguien que confiesa tener múltiples solicitudes en los tribunales penales. Aquí se pierde la esencia de una policía que defienda la colectividad. Actualmente, más de 6.000 funcionarios de la Policía Metropolitana, deambulan sin control, sin supervisión, sin tareas especificas, con armamento, uniformes y parque automotor, por las calles de Caracas. Algunos con expedientes y solicitudes en Tribunales; y lo más grave, sin horizonte seguro. No todos los que están son predelincuentes o delincuentes. Nuestra proposición, es que quienes no tengan deudas con la Justicia, deberían ser absorbidos por la Nueva Policía Nacional y quienes hayan delinquido, sean puestos a la orden de los tribunales, para que de acuerdo con la Ley, paguen por la pena cometida.
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franciscodaboin2002@aipop.com.ve / www.aipop.com.ve José Francisco Daboín Lup